Creía que…
Julio 22, 2009
Al fin me había liberado de la resaca
De tanto pasado embriagador
Y que ya no daban tantas vueltas
Aquellos sueños inconclusos
como golondrinas desesperadas
Que raso vuelan saciándose
Ante la proximidad de cada tormenta
Atormentando mi alma sin calma…
Y sin saber como
Hoy creí revelarme
Ante un corazón
Que se cree vencido
Por que no ve mas allá
De la estéril ruta concebida
Retomando
Casi sin esfuerzo
Mi propio camino
Por que mientras este
Se mortificaba en el inútil
Intento de mantener
Lo muerto con vida
El tiempo y las lágrimas
Silenciosamente
Sanaban mi alma herida

Julio 22, 2009 at 7:19 pm
Justamente hoy leí que el dolor sana el alma.
las lágrimas llegan a ser purificadoras.
Ya tu lo sabes.
un abrazo.