Libertad
Septiembre 5, 2009
Despliego mis alas
Con la lentitud que implora
El entumecimiento
De un largo e inmóvil
Cautiverio (auto impuesto)
Siento su intenso deseo
Transcrito en imperceptibles
Y rítmicos impulsos
Que desperezan
El letargo y procuran
Alertar mi cobarde alma
De que ha llegado el fin
De los tiempo del estancamiento
Mi alma escucha y calla, medita y teme, se resiste, añora, se aferra y reclama. Lo nuevo asusta, la frena, la somete pero siente y es ahí donde no puede detener el tiempo en el intento de postergar los miedos avasallando al deseo de vivir esta vida que por derecho reclama la libertad que alimenta y que como consecuencia algunas pocas pero inevitables veces daña.

Septiembre 5, 2009 at 8:04 pm
Tu alma añora la libertad que ansias y la conseguirás… cuando acabes victoriosa, invicta.
Mientras, sigue siendo tú.
Un beso grande.
Septiembre 9, 2009 at 6:47 pm
No sé.
No te imagino asustada, o si te asustas debe ser por poco tiempo.
Eso creo.
Besos.